¿Qué significa “conocerse a sí mismo”?

By junio 15, 2018 Sin categoría No Comments

En mi práctica como coach, no dejo de experimentar y mejorar mis métodos y herramientas. Trabajo con técnicas de diferentes ámbitos y todas ellas están enfocadas en aumentar la consciencia que tienen mis clientes de sí mismos. Diversificar mis herramientas me permite adaptarme a cada cliente, y dentro de ellas utilizo técnicas:

  • De coaching: coaching ontológico, teleológico, transformacional.
  • Programación Lingüística.
  • Dibujo y pintura.
  • Running + caminatas conscientes e yoga.
  • Meditación/mindfulness y visualizaciones.

Mi enfoque:

Nos conocemos a nosotros mismos en proporción a la consciencia que tenemos de cómo funciona cada parte que compone nuestro ser. Por ello, mi abordaje incluye un trabajo al nivel mental, corporal, emocional, para:

 

  • Conocer cuánto estoy alinead@ con mis valores, cuales son los principios que guían mi vida, conocer el sentido que quiero dar a mi vida, como fuente de inspiración y de bienestar.
    ¿Estoy conectad@ con el sentido profundo de mi vida?

 

  • Saber observar y reconocer mi dialogo interno, o “quién” suele hablar en mi … ¿el crítico? ¿el confiado? ¿el envidioso? También es tener consciencia de cómo este dialogo condiciona mis emociones y mis acciones.
    ¿Está esa voz interna alineada con mi propósito de vida?

 

  • El impacto del lenguaje que suelo emplear, cómo me potencia o me limita, de qué manera condiciona mis percepciones y, por tanto, mis acciones.
    ¿Las palabras que utilizo realmente reflejan cómo quiero comunicar conmigo y con los demás?

 

  • Reconocer qué creencias y qué actitudes internas gobiernan: si comparo, o me comparo, si me posiciono desde la víctima o el protagonista, en qué tipo de situación soy pro-activ@ y en qué otras suelo ser más pasiv@…
    ¿Mis actitudes reflejan quién quiero ser?

Además de…

 

  • Tener consciente qué tipo de conexión tengo con mi mundo emocional: lo que reprimo, rechazo, suprimo, evito o acepto. Lo que enseño, lo que escondo (a mi mism@ o a los demás).
    ¿Son esas emociones que quiero vivir en mi vida?

 

  • Detectar y tomar distancia sobre mis patrones habituales o cuando estoy en “piloto automático”, es decir las reacciones automáticas frente a un mismo estímulo, relacionándolo con los resultados que suelo obtener con ello.
    ¿Estoy conforme con todas mis actitudes, comunicación y reacciones automáticas?

 

  • Tener consciencia de cómo me relaciono con mi sexualidad, lo que acepto, lo que reprimo, cuánto y cómo la expreso y la vivo.
    ¿Me satisface mi sexualidad?

 

  • Evaluar cuánto me cuido emocional, mental y corporalmente.
    ¿Realmente cuido lo mejor que puedo de estas tres dimensiones de mi ser?

 

  • Conocer las fortalezas y limitaciones de mi cuerpo, la conexión que tengo con él, cuánto dialogo con él y cuánto le escucho, su grado de flexibilidad…
    ¿Siento bienestar en mi cuerpo?

Mi enfoque:

¿Qué sabes de cómo funciona tu mente?

¿De cómo está tu cuerpo?

¿Cómo funcionan las emociones?

¿De qué manera se relacionan entre ellos cuerpo, mente y emociones?

¿Cuánto te conoces?

 

La confianza que tenemos de nosotros mismos está directamente ligada a nuestro autoconocimiento.

Imagina que es la primera vez que va a utilizar une herramienta como lo es una bicicleta. ¿Cómo te relacionas con ella? Probablemente te sientas insegur@, porque desconoces cómo funciona, y debes aprender muchas cosas como el hecho de pedalear, como mantener el equilibrio, y de cierta manera, acoplarte a su modo de funcionamiento para crear una relación armoniosa con ella. Una vez que ya te habrás familiarizado con la herramienta, podrás fluir, sentir bienestar utilizándola y además podrás disfrutar del paisaje.

Os invito a ver nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestras emociones como tres herramientas que tenemos para interactuar y movernos en el mundo, al igual que lo hacemos con nuestra bicicleta. Si desconocemos cómo funcionan, si no estamos suficientemente conectad@s con ellas, resulta complicado fluir y disfrutar de nuestro camino de vida, y sentir la confianza que anhelamos. Cuánto más me conoceré, y conoceré mis herramientas, más confianza tendré a la hora de utilizarlas. Un proceso de coaching te acompaña en ello, sin tabú.

 

“Mi misión guía mis valores,

Mis valores guían mi intención,

Mi intención guía mi atención,

Mi atención guía mi interpretación,

La interpretación guía mis pensamientos,

Mis pensamientos guían mis emociones,

Mis emociones guían mis acciones…

¿Cuánto está alineado todo esto en mí?

 

*Personal Leadership is freedom!

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