Atención, habituación y meditación

By marzo 31, 2018 Sin categoría No Comments

Si bien la atención es una «herramienta» para movernos en el mundo, como lo hace nuestro mapa (ver el artículo «centrarse en uno mismo con la meditación«), también tiene «efectos secundarios»: el principio de habituación puede provocar una sensación de rutina, de vivir siempre lo mismo, de aburrimiento, la pérdida de interés y valor por lo que tenemos a nuestro alrededor, hasta con nuestros seres queridos…

El principio de habituación…¡Atención!

La familiar expresión de que, inconsciente, tendemos a considerar las cosas o personas como “adquiridas”, lo que algunas veces provoca la pérdida de interés, y la necesidad de cambio…¿os suena? Aquí comparto con vosotros unos extractos del libro de D. Goleman y R.J. Davidson, que nos invitan a reflexionar acerca de nuestro modo actual de vivir y también de relacionarnos con la tecnología. ¡Buena lectura!

«La atención pasa por una especie de estrecho cuello de botella mental, de modo que tenemos que administrala bien. La parte más importante se dirige hacia aquello que hemos decidido concentrarnos, pero, cuando mantenemos nuestra atención en esa cosa, el foco inevitablemente se desvanece, nuestra mente se desvía hacia otros pensamientos, etcétera. Esta es, por tanto, la inercia a la que se enfrenta la meditación (…)

Habitualmente prestamos atención a un estímulo el tiempo suficiente para asegurarnos de que no supone una amenaza, o solo para categorizarlo. Una vez que reconocemos que se trata de algo seguro o familiar, el proceso de habituación conserva la economía cerebral. Así, dejando de prestar atención a esa cosa. Pero esa estrategia, obviamente, tiene sus desventajas.  Acabamos habituándonos a cualquier cosa que nos resulte familiar, como los cuadros que adornan las paredes de nuestra casa, la cena de cada noche… Y, quizás incluso, nuestros seres queridos.

Atención con las nuevas tecnologías…

Todos padecemos de una versión digital de la «catástrofe plena» de una vida saturada de correos electrónicos, llamadas telefónicas y mensajes de texto que nos bombardean de continuo, por no mencionar los posts de Facebook, Instagram y los recordatorios urgentes de nuestro universo personal de redes sociales. Y, dada la ubicuidad de los teléfonos inteligentes, entre otros dispositivos, las personas reciben hoy, en plena era digital, más información que nunca (…)

«La atención se refiere a la facultad de dirigir deliberadamente nuestra atención errante, una y otra vez, y constituye el fundamento mismo del juicio, el carácter y la voluntad. La información consume atención, de modo que el exceso de información va necesariamente acompañado de un empobrecimiento de la atención. Cualquier educación que mejore esta facultad sería la educación par excellence,» Herbert Simon.

Empatía, presencia social o falta de atención…

Pero ello también afecta a nuestras relaciones sociales. ¿No tenemos a caso el impulso de decir a un niño que deje estar el teléfono y mire a los ojos de la persona con la que está hablando? Y la urgencia de este tipo de consejos es más necesaria cuando, entre las víctimas de las distracciones digitales, se hallan habilidades humanas tan básicas, como la empatía y la presencia social.

El significado simbólico del contacto ocular, o de dejar lo que estamos haciendo para establecer contacto, muestra el respeto, el cuidado y hasta el amor con el que tratamos a nuestro interlocutor. La falta de atención a las personas que nos rodean transmite por el contrario, el mensaje de la indiferencia. Esta sencillas normas sociales de atención a la persona han cambiando con las que nos relacionamos han cambiado de un modo tan silencioso como inexorable (…)

Y este es un problema que se extiende al resto de nuestra vida. La incapacidad de separar el ruido ( es decir, las distracciones) de la señal (en la que queremos concentrarnos) no nos permite advertir -ni, en consecuencia retener – lo que es importante (…)

Atención detallada… meditación

Al prestar una atención detallada a imágenes, sonidos, gustos y sensaciones, a cosas a las que, de otro modo, nos habituamos a transformar las cosas, Mindfulness transforma lo familiar y habitual en algo novedoso e interesante. Es un entrenamiento de la atención que, como ya hemos visto, puede enriquecer nuestra vida, ofreciéndonos la posibilidad de impedir la habituación y, concentrándonos en la textura profunda del aquí y ahora, “convertir lo viejo en algo nuevo”.

¿Qué destacas de útil para ti?

Leave a Reply